¿Exigencia o exceso? El profesor que no perdona errores en la carrera de odontología.

En odontología hay profesores que marcan tu vida… para bien o para mal. Hoy te cuento la historia de ese profe que te hace repetir un procedimiento completo por un error mínimo. Y no, no importa si el paciente está feliz. 

Recuerden que todas estas historias son las que nos envían por el mail: anecdotasdelaodontologia@gmail.com (puedes mandar la tuya con todos los detalles)

Todo empieza cuando crees que hiciste un gran trabajo. Estás puliendo los últimos detalles de una restauración, el paciente está tranquilo y satisfecho. Pero ahí aparece el profe, observando desde lejos como un francotirador o como la chismosa de tu edificio esperando a ver si haces algo mal.

Se acerca, revisa con su espejo y sujeta tu trabajo como si fuera un diamante en bruto. — "¿Esto es lo mejor que puedes hacer?", te dice. Y ya sabes que algo malo viene. 😰

— “La línea marginal está mal definida.”

— “¿No ves el sobrecontorno aquí?”

Y tú, en pánico, piensas: “Es un detalle tan pequeño, el paciente ni se dio cuenta”. Pero para el profe, es un CRIMEN DENTAL y deberían mandarte a ejecución.

El veredicto llega como un martillazo:

— “Repite todo el procedimiento desde cero.”

El paciente, confundido, pregunta:

— “¿No quedó bien?”

Y el profe responde:

— “No, pero lo estará después de que lo rehaga.”

Así empieza la pesadilla. Tienes que retirar la restauración, volver a preparar el diente y empezar desde cero. Mientras trabajas, el profe sigue supervisando, cada vez más crítico.

El paciente ya no está tan feliz.

— “Esto duele, ¿no podía dejarlo como estaba?”

Y tú no sabes si disculparte con él o llorar en silencio porque sabes que no puedes discutir con el profe. 😩

Lo peor es que, al final, cuando logras terminar, el profe vuelve y revisa con la misma intensidad. Si tienes suerte, dice algo como:

— “Ahora está medio medio aceptable.”

Nunca “bien”, nunca “perfecto”, solo “medio aceptable”.

Moraleja de la historia: Algunos profes te obligan a repetir por detalles que parecen insignificantes. Aunque duela, esos momentos también te enseñan a buscar la perfección y a no conformarte.

¿Te tocó un profe así?

¿Te hizo repetir algo por un mínimo detalle?

Compártelo y veamos quién tiene la peor anécdota. 👇 

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