El paciente que abandona el tratamiento porque encontró algo “más barato”

Si estudias odontología, seguro has conocido al paciente que jura que quiere resolver su problema, pero en cuanto escucha la palabra “costo”, se convierte en Houdini: desaparece. Hoy te cuento cómo un paciente dejó tirado a un seguidor a mitad de tratamiento por ahorrarse unos pesos. 

Recuerden que todas estas historias son las que nos envían por el mail: anecdotasdelaodontologia@gmail.com

Todo empezó con una paciente que necesitaba una prótesis parcial. Era un caso complicado, pero perfecto para cumplir un requerimiento clínico. Le expliqué todo el plan de tratamiento, incluyendo los costos de laboratorio, que eran mínimos comparados con una consulta privada.

La señora parecía encantada:

— Ay, doctorcito, por fin alguien me va a ayudar.

Comenzamos con los registros, tomamos las impresiones y planificamos las citas para ajustes. Todo iba bien… hasta que llegó el momento de pedir el anticipo para la prótesis.

— ¿Tanto cuesta? ¿No es gratis?

Le expliqué que era solo para cubrir los costos del laboratorio. Resopló un poco, pero aceptó. O eso pensé, porque después de esa cita, no volvió más.

La llamé varias veces. Al principio decía que estaba ocupada, que iría la próxima semana. Pero después, dejó de contestar. Hasta que un día me atendió y soltó la frase mágica:

— Es que encontré otro lugar donde me sale más barato.

Me quedé en silencio, pensando en todo el trabajo que ya había hecho, los materiales usados y el tiempo invertido. Traté de explicarle que su prótesis estaba a punto de salir del laboratorio, pero me cortó con un:

— Ay, pero gracias igual, joven.

Para colmo, semanas después, la vi en el mercado. Sonrió como si nada y dijo:

— Mire, al final me la hice en otro lado. Salió barata, pero no quedó muy bien.

¿¡En serio!? ¡Dejó el tratamiento tirado por algo más barato que ni siquiera le sirvió! 

Lo peor de todo es que yo tuve que asumir el costo de los materiales usados. La paciente quedó como una anécdota amarga, y yo aprendí a no dar por hecho que todos se comprometen con su tratamiento.

Moraleja de la historia: Algunos pacientes prefieren ahorrar dinero antes que cuidar su salud. Y en clínica, el compromiso con el tratamiento no siempre es tan fuerte como tu esfuerzo. 

¿Te pasó algo similar?

¿O conoces a alguien que dejó un tratamiento a medias por ahorrarse unos pesos? Contame acá. 

Comentarios