Cuando ni Google sabe tanto como él: El fenómeno del odontólogo en formación con ego de cirujano maxilofacial
El estudiante que cree que lo sabe TODO en odontología (y todavía no ha pasado prótesis)
Cada facultad de odontología tiene uno. Ese compañero que camina por los pasillos como si ya tuviera 20 años de experiencia, 5 consultorios propio y 76 libros publicados sobre implantología, endodoncia y el principito.
El tipo que, sin haber tocado un paciente real, ya te corrige la técnica, te explica cómo mejorar tu postura y te dice: "Yo lo haría distinto, pero bueno, cada uno con su nivel."
Sí, amigo. Cada uno con su nivel. Y el tuyo es el de alguien que todavía no ha terminado biomateriales dentales.
¿Dónde nacen estos odontólogos "supremos"? No se sabe con certeza, pero hay teorías. Crecieron viendo Dr. House, Greys Anatomy y ahora creen que son la versión odontológica.
- Leyeron un par de comentarios en instagram y ya sienten que descubrieron una nueva técnica quirúrgica.
- Le ganaron un debate a un profesor de inglés y ahora se creen invencibles.
Lo curioso es que, mientras más saben (o creen saber), menos toleran que alguien los corrija. Si un docente los deja en ridículo en clase, no es porque estén equivocados, sino porque "el sistema educativo está obsoleto."
¿Qué pasaría si este tipo atendiera pacientes hoy mismo? Imagínate por un segundo que lo sueltan en un consultorio real.
- Paciente: "Doctor, me duele esta muela."
- Él: "A ver, esto es claramente un caso de pulpitis irreversible complicada con una posible fractura radicular y—"
- Paciente: "Pero… ¿me va a revisar?"
- Él: "No hace falta. Yo ya sé, son 100$... pague primero"
Y a los cinco minutos, el paciente ya está en otro consultorio porque le querían hacer una cirugía experimental inspirada en un artículo que leyó anoche en Wikipedia.
¿Cómo tratar a un ‘sabelotodo’ odontológico sin perder la paciencia?
- Usa la técnica del ‘ah sí, qué interesante’: Cuando empiece a explicar cosas como si estuviera dando una Charla TED, asiente con la cabeza y dile: "Ah sí, qué interesante." Esto lo confundirá y posiblemente se marche en busca de otra víctima.
- Pregúntale cosas básicas: Nada los desarma más que preguntarles algo tan simple que no lo esperan. "Hey, ¿y cuál es el orden correcto de los números de la FDI?" — "Ehhh… bueno… eso no es lo importante."
- Déjalo que aprenda por su cuenta: Eventualmente, la vida lo pondrá frente a un paciente real, y ahí se acabará la soberbia. Porque cuando el paciente diga "pero me sigue doliendo, doc", y su respuesta no pueda ser "eso es psicológico", aprenderá por las malas.
El ego en odontología es como la anestesia: hay que saber dosificarlo
Tener confianza está bien. Saber lo que haces es clave. Pero cuando crees que lo sabes TODO antes de siquiera haber empezado, te estás preparando para un choque frontal con la realidad.
Porque la odontología no es solo memorizar nombres de músculos y técnicas de tallado. Es aprender, equivocarse, aceptar correcciones y entender que siempre hay alguien que sabe más que tú.
Así que, a todos los futuros odontólogos que están leyendo esto: menos ego, más aprendizaje. Y recuerden, si en la facultad ya son insoportables, imaginen lo que serán cuando tengan su propio consultorio.
Mándale este artículo a ese "sabelotodo soberbio" porque hay sabelotodos que caen bien.
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