Publicidad engañosa en tratamientos dentales: ¿Qué tan ético es exagerar resultados en redes sociales?
En los últimos años, las redes sociales se han llenado de sonrisas perfectas, tratamientos “milagro” y transformaciones dentales que parecen ocurrir en el tiempo que tarda un reel en cargar. Según estas publicaciones, basta una cita, un filtro correcto y una buena iluminación para resolver años de problemas dentales.
La narrativa es clara: resultados rápidos, sin molestias, sin riesgos y, curiosamente, sin contexto. En muchos casos no se explica el proceso, las limitaciones, ni el criterio clínico detrás del tratamiento. Solo el “después”, brillante y convenientemente cuadrado.
El problema no es mostrar resultados, sino exagerarlos . Cuando se omite información clave, se genera una expectativa irreal que luego cae directamente sobre el consultorio. El paciente no llega buscando un tratamiento; llega buscando el video que vio en su celular.
Desde el punto de vista ético, la línea es delgada. Informar no es lo mismo que prometer. Educar no es lo mismo que vender humo con instrumental de fondo. La odontología no es un truco visual, es un proceso clínico con variables, tiempos y límites reales.
Comunicar bien en redes no significa mentir mejor. Significa explicar, contextualizar y asumir que la confianza se construye con honestidad, no con exageraciones virales.

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